Tras veintipico intensos días vuelvo a tener vacía mi morada.
Primero fueron Covi y Paula, tras ellas llegó Sergio, ya todos han volado hacia tierras menos cálidas dejando más vacía y menos alegre mi humilde morada. Por una parte hasta agradezco quedarme unos días solo, (en breves volveré a estar acompañado), para poder volver a cocinar, leer, correr, descansar y bohemizar en general.La última semana ha sido dura, con celebración de la copa mundial por el medio inclusive, Sergio abandonó hoy el nido y menos mal porque el ritmo de vida caribeño podría haber acabado con el y su hígado en 2 semanas. A este chico le gusta mucho el jangueo y el tomar y claro...
Hemos ido de outlets, hemos comido mucha fast food(muy buena por cierto), dedicamos un día a hacer fotos e ir a la selva y por supuesto hemos ido a la playa y jangueado bastante.
Ya tengo mi tarjeta colgada de la lámpara del mítiquísimo Batey, donde Sergio se ha hecho un hombre importante y respetado por los veteranos asiduos.
Y nada que ya estamos en julio y el calor aprieta, en Asturias comienzan las fiestas de prao, que envidia, pero solo por 10 días, tan solo 10.
Aquí os dejo unas fotos de estos días.